5 alimentos que debes empezar a cocinar con agua purificada

¿Te has parado a pensar alguna vez que el agua es uno de los ingredientes que más utilizas en la cocina? Además de utilizarla para preparar tés y cafés, la incorporas en guisos, cremas e infinidad de platos más.

No es de extrañar, entonces, que sus características influyan no solo en el sabor de tus platos sino en la calidad de los mismos.

PruebaEcoli

Con el objetivo de comprobar cómo estas características influyen en los alimentos cocinados, Grupo Corsa llevó a cabo un estudio realizado por un consultor gastronómico, estudiando un total de 40 alimentos y bebidas y comparando exactamente las diferencias entre el agua osmotizada con sus equipos y el agua proveniente de la red de suministro general. Entre ellos se incluyeron infusiones, cocción de carnes, pescados, verduras, legumbres, pastas y arroces; y se pusieron en práctica distintos métodos tales como el desalado, la congelación, la cocción o la hidratación.

Tras las pruebas, realizadas ‘a ciegas’, se procedió a una cata para determinar las diferencias tanto a nivel visual como gustativo y olfativo.

Las diferencias fueron notables: especialmente en el caso de los tés e infusiones, los realizados con agua purificada se mostraban menos turbios y más fluidos. Veamos ahora solo 5 ejemplos de alimentos cuyos resultados de cocinado se vieron directamente influidos por el agua utilizada:

  1. Arroz blanco: cocer el arroz blanco utilizando agua purificada obtuvo como resultados un arroz notablemente más blanco que el cocido con agua proveniente de la red de suministro general. Además, el tiempo de cocción se reducía, lo que supone -además del ahorro de tiempo- un ahorro de energía.
  2. Pasta seca integral: además de permitir una cocción más rápida con el uso de agua purificada, el aroma resultó ser significativamente más limpio y agradable.
  3. Legumbres: en alimentos de cocción larga como lentejas, garbanzos o judías, el tiempo de cocción también fue menor en el caso del agua purificada, lo que supone de nuevo un ahorro a nivel energético.
  4. Caldo de pescado: otra de las muestras más llamativas fue la cocción de merluza, cuyo caldo resultante terminó siendo menos turbio y denso (por lo tanto más fácil de beber) y con notas más limpias a la hora de analizar su sabor.
  5. Patata: ¿qué ocurrió a la hora de cocer patata, uno de los procesos más comunes de nuestra cocina? En la muestra realizada con agua purificada la patata terminó cociéndose más rápido que la cocida con agua del grifo.

En definitiva, el agua purificada influyó directamente en la textura y los resultados visuales del cocinado de los alimentos, siendo especialmente relevante el caso de las bebidas.